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Mag Mell, la Llanura de los Deleites

mi mundo y yo

María Elena Roig Torres

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Dorotea, en el cap. 28 del Quijote, afirma que "si algo le había dejado bueno la fortuna, era el ánimo que tenía para sufrir cualquier desastre que le sobreviniese". Yo soy Dorotea.
April 23

Un cant de dol per L'Aquila, un cant per un bocí del meu cor

Vaig viure a L'Aquila durant 6 mesos farà dos anys; potser no massa temps, però el suficient per a què la ciutat em prengués el cor. La meva casa, un petit estudi en una planta baixa, es troba (o es trobava, ara no ho sé) a menys d'un minut de la Piazza del Duomo, a 50 segons a peu de la catedral. Al costat de la catedral hi ha l'església de les Ànimes Santes, famosa ara perquè avui a la tarda, a les 19.50, ha vist com s'acabava d'ensorrar l'interior.

Perdó si no sóc gaire coherent mentre escric, em disculpo, però la retòrica i la gramàtica fallen quan no hi ha paraules...

Volia dir que vivia en el centre, el mateix centre del qual veiem ara les imatges per les notícies. En aquells temps, m'agradava perdre'm pels carrers de la ciutat, ciutat no gaire gran, però plena de misteris. I m'agradava fer-ho amb una guia turística a les mans o en companyia d'algun aquilà que em pogués explicar coses. L'ironia és que l'església de les Ànimes Santes es va construir a causa d'un terratrèmol terrible que hi va haver al segle XVIII. Em resultava molt sorprenent veure la portalada (la qual, pel que he pogut veure, s'aguanta encara). He enviat una foto adjunta perquè així es comprengui millor la meva sorpresa: era un recordatori, sens dubte, per a tots els aquilans. I, avui, veient de nou les imatges per la Rainews de com s'ensorrava l'interior, m'ha semblat que la portada té molt a dir en tot el que ha passat...

 

 
Però no només per això escric aquesta nit. També ho faig perquè al migdia sentia el telenotícies de Televisió de Catalunya i el periodista just ha fet referència al soroll que feia una campana solitària a la Piazza del Duomo, on ell es trobava. Una campana completament solitària. A L'Aquila se l'anomena la ciutat de les cent esglèsies. És la llegenda: jo no vaig arribar a contar-les totes, però penseu que a dos passos de la catedral hi havia la de les Ànimes, i darrere d'ella una altra, i al costat oposat una més... N'hi ha (o havia) moltes. Moltíssimes. I quan arribaven les hores canòniques, sonaven totes les campanes. Cada dia. Feien un soroll que, per qui no està acostumat, semblava casi una cosa ultaterrenal, seductora alhora. Un dia no em vaig poder estar de gravar-les amb la càmara. Si puc, penjaré l''enregistrament, que està fet al mateix lloc on es trobava el periodista, però una nit de neu. És un vídeo -casolà, evidentement-, però molt il·lustratiu. Escoltar el periodista acompanyat d'una sola campana és el més trist de tot el que he sentit en les notícies aquestos dos dies. Trist no perquè la resta no ho sigui (les morts són terribles sempre), sinó perquè retrata el que era i el que és avui L'Aquila. L'Aquila està trista i només toca una campana a dol.

Avui les imatges de l'ensorrament definitiu d'una església, que va ser construïda per commemorar els morts d'un antiquíssim terratrèmol, m'han colpit. Sentir la campana acompanyant el periodista català, també. No tothom, sense conèixer la ciutat, hauria encertat en el retrat del que avui deu ser L'Aquila.

Una forta abraçada a tots,

Elena Roig.

pd. Per cert, tota la gent que conec, gràcies al cel, està bé. Alguns han marxat, d'altres segueixen als campaments. Al final, el que compta és això, suposo; però, a la distància, tot plegat fa mal.

La vida virtual

Esto de tener vida virtual es, cuanto menos, agotador. Que si un space en el msn, porque fue el primero que conociste; que si una página de facebook por la curiosidad (que mató al gato), que hace que todos tengan uno y tú no sepas de qué narices hablan la mitad del tiempo; que si un blog para la asociación, porque sin blog no eres persona y, muchos menos, red de contactos... Y a eso hay que incluirle los mails, para mantener cierta correspondencia con el mundo exterior al estilo de la que te hacía ilusión cuando eras jovencita, cuando recibías cartas, de las de papel, que ahora atesoras en una caja de zapatos, esperando que algún día se sume otra nueva, a pesar de que tú misma has abandonado esa vía de comunicación y tienes la convicción interna de que no volverán las oscuras golondrinas ni las cartas esmeradas con matasellos.
 
En fin, que existir en la red es casi tan difícil como existir en la realidad. Por eso me disculpo por no mantener al día mi espacio, y olvidarme de él y mezclar contenidos con el facebook, de modo que casi no sé dónde empieza uno y acaba el otro, o si todo es parte de mi mismo yo.
 
La vida real ya es suficientemente complicada. En la red, empieza a serlo.

EL VIAJE DEFINITIVO

 
A veces, en la soledad de los viajes, uno se da cuenta de que todos ellos, incluso los más breves, tienen algo definitivo. En mi viaje actual, el eco...


EL VIAJE DEFINITIVO

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las siestas del baño,
en el rincón secreto de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu de hoy errará, nostáljico...

Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

J. Ramón Jiménez
April 29

Jonás y la vida

 
"Yahvé hizo que un gran pez se tragase a Jonás, y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches. Jonás oró a Yahvé, su Dios, desde el vientre del pez, diciendo:
 
En mi angustia clamé a Yahvé
y él me respondió;
desde el seno del abismo grité
y tú me escuchaste.
Me habías arrojado a lo más hondo
en el corazón del mar;
la corriente me arrastraba:
todo tu oleaje me arrollaba.
Yo me dije: ¡Me has arrojado
de tu presencia!
¿Cuándo volveré a contemplar
tu santo templo?
Las aguas me asfixiaban el aliento,
el abismo me envolvía,
las alas enredaban mi cabeza.
Bajé hasta los cimientos de los montes.
La tierra se cerró para siempre sobre mí.
Pero tú sacaste mi vida de la tumba,
Yahvé, Dios mío.
Cuando mi aliento desfallecía
me acordé de Yahvé
y mi oración llegó hasta ti,
hasta tu santo templo.
Los que adoran falsos ídolos
traicionan su lealtad.
Yo, en cambio, en tono de acción de gracias,
te ofreceré sacrificios
y cumpliré los votos que te hice.
¡La salvación viene de Yahvé!
 
Entonces Yahvé ordenó al pez que vomitase a Jonás en tierra firme".
Jonás, 2, 1-11
Antiguo Testamento

DSCF1454  (Portada del Monasterio de Ripoll, leyenda de Jonás cayendo al mar y siendo tragado por la ballena, s. XII)

 
De este texto vetotestamentario, Jesús, según Mateo, hace la siguiente interpretación: "Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches" (Mateo, 12, 40) y ese fue el signo que le pedían los escribas y fariseos al Hijos de Dios: el signo de Jonás.
 
Los tres días. En tres días de estar encerrado en el vientre de la ballena y en el de la tierra. Tres días de muerte y una resurrección al tercero, tras la tercera noche.
 
No pretendo con esta cita desvelar que, de pronto, he visto la luz del cielo: pero sí quiero ver una luz. Buco desvelamientos de ojos y pupilas. Y espero la resurrección como el fénix de las llamas. En tres días. Porque hoy es como estar bajando por un esófago gigante y sólo veo, delante de mis ojos, la oscuridad más temible, y siento que los músculos torácicos de un monstruo aprientan mi propio tórax. Ahí, de rodillas, orando, orando a Eliot, orando a Neruda, orando a Quevedo, tal vez consiga ver la luz, mientras bajo por un pecho desgarrando a patadas gargantas y estómagos, sabiendo que debo ser digerida por tripas y vísceras.
 
Veré la luz, al tercer día. Porque es el signo de Jonás.

De espaldas

 
Yo no sé qué tendrá mi espalda que me afecta a la cabeza. Es extraño. No puedo recordar mucho de la primera operación (era apenas adolescente y eso queda muy atrás en el tiempo), y de la segunda sólo sé que nació un poemario. Así que no es de extrañar que en esta ocasión, cuando, por primera vez, me duele y me duele sostenido, me nazca ponerme un poco rara en la cabeza. Eliot era una buena elección. Así que, tumbada en la cama por horas, me puse a leerlo de nuevo, pero esta vez en voz alta, y disfrutando de su música original. Menuda música. Qué agradable elección. La música, como en la trama del tiempo de la que habla, es una excelente compañera desde el colchón de una cama. Pero, más allá de ella, de las notas y bemoles y del ritmo, tal vez lo que más me guste de Eliot sea la poesía misma. Más allá de la cadencia de las palabras, las palabras mismas. Nadie como él para decir que en el principio está el final y en el final el principio y hacerte sentir que no eres más que una mota de polvo en el microcosmos: fundamental, porque sin ti, faltaría esa mota, pero tan insignificante en el círculo de ida y vuelta que es la vida, que provoca un sentimiento de piadosa humildad. Es una lección moral, sin duda. Así pues, en el momento en que la columna vertebral de un cuerpo se rebela, no hay nada mejor que una rebelión personal en toda regla. Eliot ofrece esa oportunidad de creer que la más pequeña rebelión significa algo al tiempo que no significa nada. Que la espalda es algo y no es nada. Nueva contradicción. El mundo está lleno de ellas. Así pues, arrodillada en el suelo (no puedo sentarme y desde la cama es difícil teclear), en una posición que tiene más de ruego que de orgullo, me pongo a repetir, en voz bajita...
 

EAST COKER
(nº 2 de los 'Cuatro Cuartetos')

III

O dark dark dark. They all go into the dark,
the vacant interstellar spaces, the vacant into the vacant,
the captains, merchant bankers, eminent men of letters,
the generous patrons of art, the statesmen and the rulers,
distinguished civil servants, chairmen of many committees,
industrial lords and petty contractors, all go into the dark,
and dark the Sun and Moon, and the Almanach de Gotha
and the Stock Exchange Gazette, the Directory of Directors,
and cold the sense and lost the motive of action.
And we all go with them, into the silent funeral,
nobody's funeral, for there is no one to bury.
I said to my soul, be still, and let the dark come upon you
which shall be the darkness of God. As, in a theatre,
the lights are extinguished, for the scene to be changed
with a hollow rumble of wings, with a movement of darkness on darkness,
and we know that the hills and the trees, the distant panorama
and the bold imposing facade are all being rolled away—
or as, when an underground train, in the tube, stops too long between stations
and the conversation rises and slowly fades into silence
and you see behind every face the mental emptiness deepen
leaving only the growing terror of nothing to think about;
or when, under ether, the mind is conscious but conscious of nothing—
I said to my soul, be still, and wait without hope
for hope would be hope for the wrong thing; wait without love,
for love would be love of the wrong thing; there is yet faith
but the faith and the love and the hope are all in the waiting.
Wait without thought, for you are not ready for thought:
so the darkness shall be the light, and the stillness the dancing.
Whisper of running streams, and winter lightning.
The wild thyme unseen and the wild strawberry,
the laughter in the garden, echoed ecstasy
not lost, but requiring, pointing to the agony
of death and birth.

                                    You say I am repeating
something I have said before. I shall say it again.
Shall I say it again? In order to arrive there,
to arrive where you are, to get from where you are not,
    you must go by a way wherein there is no ecstasy.
In order to arrive at what you do not know
    you must go by a way which is the way of ignorance.
In order to possess what you do not possess
    you must go by the way of dispossession.
In order to arrive at what you are not
    you must go through the way in which you are not.
And what you do not know is the only thing you know
and what you own is what you do not own
and where you are is where you are not.
 

T.S. Eliot

January 26

In my beginning is my end ... time present and time past

En época de cambios hay palabras, que cuando te llegan, llegan con la fuerza de un torbellino, llegan como un huracán en plena furia, te arrastran más allá de lo posible o lo creíble. Y te llenan de las imágenes que a veces no sabes cómo explicar. Por eso es mejor dejarlas hablar y mantener, en la furia que te arrastra, la boca sellada y los labios abiertos, esperando que hablen por ti.
 
EAST COKER
(nº 2 de 'Four Quartets')

T.S. Eliot

I

In my beginning is my end. In succession
houses rise and fall, crumble, are extended,
are removed, destroyed, restored, or in their place
is an open field, or a factory, or a by-pass.
Old stone to new building, old timber to new fires,
old fires to ashes, and ashes to the earth
which is already flesh, fur and faeces,
bone of man and beast, cornstalk and leaf.
Houses live and die: there is a time for building
and a time for living and for generation
and a time for the wind to break the loosened pane
and to shake the wainscot where the field-mouse trots
and to shake the tattered arras woven with a silent motto.

Cuando la casa caiga y la vida se erija delante de mí, me acordaré de que en el final está el principio y que los principios están hechos de finales. De que hay bodas y bebés, de que hay muertes y un absurdo destino que hace que un ladrillo se sostenga sobre otro con el cemento vital y que el tiempo lo derrita y acabe por caer.

BURNT NORTON
(nº 1 de 'Four Quartets')

T.S. Eliot

I

Time present and time past
Are both perhaps present in time future,
And time future contained in time past.
If all time is eternally present
All time is unredeemable.
What might have been is an abstraction
Remaining a perpetual possibility
Only in a world of speculation.
What might have been and what has been
Point to one end, which is always present.

Seamos presente y que lo que pudiera ser o fue o fuese o será, sea. Hoy vivamos el presente, mientras la casa se sostiene. Dejemos que Elliot hable por la boca del tiempo y nuestra boca,  y que en nuestros labios nos recuerde que hoy es presente y que el presente hay que vivirlo hoy.

September 08

LAS PEROGRULLADAS

 
Mira tú, cómo son las cosas, que tonteando a medianoche por internet, buscando si estaba escribiendo correctamente la palabra 'perogrullada' (no preguntarme por qué quería escribirla bien, es cosa de filólogos a medianoche...), me ha dado por reflexionar acerca de qué es exactamente una perogrullada, porque aun sabiéndolo usar, es uno de esos conceptos que si tuviera que definir no sabría bien cómo hacerlo. Y una cosa me ha llevado a otra y he ido a parar al origen de 'perogrullo', que no es otro que el personaje Pedro Grullo -mitológico o no, asturiano de pro donde los haya, según cuentan- que decía verdades que por conocidas resultaban perogrulladas. Y con la curiosidad del gato, he acabado leyendo cosas de Quevedo (ya ves, en cuanto me sacan de mis temas favoritos, que no todos tienen que ver con la Edad Media, pero que últimamente andan algo restringidos, demuestro toda mi ignorancia).
 
Seguro que este texto de Quevedo resulta conocido, o tal vez no, pero lo importante no es eso: lo realmente importante es que he ido a parar a un par de perogrulladas que son, cuanto menos, adecuadas al contexto del momento. Estamos hablando de esta fase en la que parece que hemos entrado todos: la de las bodas, bautizos y, en pocos años, comuniones. Y como me han provocado la risa a unas horas en que la soledad siempre se deja sentir, he decidido compartirlas. Digamos que es el acento quevedesco a una noche casera de viernes...
 
Y dice Quevedo:
 
"El que tuviere tendrá,
será el casado marido,
y el perdido más perdido
quien menos guarda y más da.

Ya estás diciendo entre ti "¿Qué perogrullada es esta?". El que tuviere tendrá -replicó luego-: pues así es, que no tiene el que gana mucho ni el que hereda mucho ni el que recibe mucho; solo tiene el que tiene y no gasta; y quien tiene poco, tiene; y si tiene dos pocos, tiene algo; y si tiene dos algos, más es; y si tiene dos mases, tiene mucho; y si tiene dos muchos, es rico. Que el dinero (y llevaos esta doctrina de Pero Grullo) es como las mujeres, amigo de andar y que le manoseen y le obedezcan, enemigo de que le guarden, que se anda tras los que no le merecen, y al cabo deja a todos con dolor de sus almas, amigo de andar de casa en casa. Y para ver cuán ruin es el dinero (que no parece sino que ha sido cotorrera) habéis de ver a cuán ruin gente le da el Señor (quitando a los profetas), y en esto conoceréis lo que son los bienes deste mundo en los dueños dellos. Echad los ojos por esos mercaderes (sino es que estén allá, pues roban los ojos), mirad esos joyeros, que a persuasión de la locura venden enredos resplandecientes y embustes de colores donde se anegan los dotes de los recién casados. ¿Pues qué, si vais a la platería? No volveréis enteros. Allí cuesta la honra, y hay quien hace creer a un malaventurado que se ciña su patrimonio al dedo, y no sintiendo los artejos el peso, está aullando en su casa. No trato de los pasteleros y sastres, ni de los roperos, que son sastres a Dios y a la ventura y ladrones a diablos y desgracia. Tras estos se anda el dinero, y no tenga asco cualquier bien aliñado de costumbres y pulido de conciencia de comunicarle ningún deseo. Dejemos esto y vamos a la segunda profecía, que dice "Será el casado marido". ¡Vive el cielo de la cama -dijo muy colérico porque hice no sé qué gesto oyendo la grullada- que si no os oís con mesura y si os rezumáis de carcajadas que os pele las barbas! Oíd noramala, que a oír habéis venido, y a aprender. ¿Pensáis que todos los casados son maridos? Pues mentís, que hay muchos casados solteros y muchos solteros maridos, y hay hombre que se casa para morir doncel y doncella que se casa para morir virgen de su marido. Y habéisme engañado, y sois maldito hombre, y aquí han venido mil muertos diciendo que los habéis muerto a puras bellaquerías. Y certifícoos que si no mirara, que os arrancara las narices y los ojos, bellaconazo, enemigo de todas las cosas. Reíos también desta profecía:

Las mujeres parirán
si se empreñan y parieren,
y los hijos que nacieren
de cuyos fueren serán.

¿Veis que parece bobada de Pero Grullo? Pues yo os prometo que si se averiguare esto de los padres, había de haber una confusión de daca mi mayorazgo y toma tu herencia. Hay en esto de las barrigas mucho qué decir, y como los hijos es una cosa que se hace a escuras y sin luz, no hay quien averigüe quién fue concebido a escote ni quién a medias, y es menester creer el parto, y todos heredamos por el dicho del nacer, sin más acá ni más allá. Esto se entiende de las mujeres que meten oficiales, que mi profecía no habla con la gente honrada, si algún maldito como vos no lo tuerce. ¿Cuántos pensáis que el día del juicio conocerán por padre a su paje, a su escudero, a su esclavo y a su vecino, y cuántos padres se hallarán sin decendencia? Allá lo veréis."

 

Así pues, tomad nota: el que tuviere tendrá -si ahorra-; será el casado marido -siempre y cuando se sienta marido, porque por más casado, si no se siente que ha pasado por la vicaría, difícil tiene creerse marido-; las mujeres parirán -si quedan preñadas-, pero los hijos que nacieren, sólo serán de cuyos fueren. Que es lo mismo que decir: que la madre se conoce; el padre, nunca se sabe.

Las perogrulladas tienen esto: de tan básicas, de tan lógicas, de tan sabidas y conocidas, que a uno se le olvidan. Las recuerdo con afán de provocar una sonrisa de ironía en aquellos que sepan apreciar las verdades elementales de la vida. El que tuviere tendrá. Yo no sé si tengo, pero si llego a tener, tendré... Y mis hijos, como soy la madre, serán, indudablemente, míos. Otra cosa es que mi marido se crea marido mío... Pero eso vendrá cuando lo tenga: aunque si llego a tenerlo, contad por seguro que lo tendré.

 
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